top of page

¡Hola! Me llamo Carolina Cruz y te contare un poco de cómo ha sido esté viaje en el descubrimiento de mi servicio a Dios y que fue lo que hizo que experimentará su amor en mi vida, hablando brevemente de mí, actualmente tengo 19 años, soy universitaria y formo parte del grupo Juvenil como coordinadora, desde pequeña crecí dentro de una familia católica.

Solía ir los domingos a misa, acompañaba a mis padres aciertas actividades de la iglesia, pero como tal iba porque era la costumbre en la que crecí. A los 12 años me integré a un grupo de adolescentes, mis llegadas no eran tan constantes en los días sábados, que eran los días de reunión, algunas veces fui invitada a ser coordinadora, pero no me sentía lista y realmente ni siquiera quería comprometerme. Pero la presencia de Dios siempre ha sido notoria, su compañía y la fortaleza que me dio ante enfermedades, problemas familiares, conflictos internos y diversas situaciones.

 

Tome la decisión de seguirlo no porque me lo inculcaron desde pequeña sino por decisión propia. Por ello empecé a ser más constante dentro del grupo al que pertenecía. Recuerdo aún el día en el que me invitaron a ser coordinadora a mis 17 años, estaba asustada porque era algo nuevo para mí, pero a pesar del miedo interno, me sentía completamente segura que quería ser parte, acepte.
El camino no ha sido fácil, estar en las cosas de Dios como joven tampoco es fácil, experimentas todo tipo de sensaciones, desaliento, alegrías, amarguras, euforia, felicidad, nuevas pruebas y retos.

Pero si las cosas se ponen difíciles aún tomado de la mano de Dios, no me imagino como sería enfrentar las adversidades sin él. Agradezco que Dios me llamara a su servicio, he aprendido mucho dentro del grupo juvenil, coincidiendo con jóvenes alegres, carismáticos, llenos de energía y siendo personas maravillosas. Para mí, mi grupo juvenil es mi familia.
Vivir experiencias tan únicas y gratas de la mano de ellos llena mi corazón de alegría y todo lo que he vivido, lo he descubierto después de
darle el ¡sí! al señor.

bottom of page